Cuando una empresa estudia financiar un proyecto mediante Tax Lease I+D, una de las cuestiones fundamentales es disponer de una base técnica capaz de sostener la operación.
Las actividades que generan los incentivos fiscales deben estar correctamente delimitadas y su naturaleza científico-tecnológica debe poder justificarse. En este contexto, el Informe Motivado Vinculante (IMV) constituye una herramienta relevante para reforzar la seguridad jurídica sobre la calificación de esas actividades.
El IMV no es el Tax Lease ni sustituye su análisis económico, jurídico o fiscal. Su función es reforzar la calificación científico-tecnológica de las actividades que sirven de base a la operación.
Esta diferencia es importante porque permite entender qué seguridad aporta realmente el IMV y qué aspectos de un Tax Lease deben analizarse por otras vías.
Qué relación existe entre el Tax Lease y el Informe Motivado Vinculante
El Tax Lease permite estructurar la financiación de determinados proyectos de I+D aprovechando los incentivos fiscales asociados a las actividades desarrolladas.
Por ello, antes de analizar la dimensión económica de la operación resulta fundamental determinar qué actividades pueden calificarse realmente como I+D.
El artículo 35 de la Ley 27/2014 del Impuesto sobre Sociedades establece los conceptos de investigación y desarrollo e innovación tecnológica que sirven de referencia para realizar esta calificación.
El Informe Motivado Vinculante interviene precisamente en este punto: aporta seguridad jurídica sobre la calificación científico-tecnológica de las actividades desarrolladas.
Dentro de una estructura de Tax Lease, esta calificación debe mantener posteriormente correspondencia con el proyecto, las actividades y los gastos sobre los que se articula la operación.
Qué cubre el IMV y qué no cubre dentro de un Tax Lease
Entender el alcance del Informe Motivado Vinculante evita atribuirle efectos que corresponden a otros elementos de la operación.
El IMV puede reforzar:
- La calificación científico-tecnológica de las actividades.
- La delimitación del perímetro técnico analizado.
- La seguridad jurídica respecto a la naturaleza de las actividades desarrolladas.
El IMV no valida automáticamente:
- Todos los gastos vinculados al proyecto empresarial.
- La estructura jurídica utilizada.
- La financiación de la operación.
- La conveniencia económica del Tax Lease.
- La totalidad de los elementos fiscales de la operación.
Por tanto, disponer de un IMV no elimina la necesidad de analizar la coherencia técnica, económica, fiscal y jurídica del Tax Lease.
¿Es obligatorio disponer de un IMV para realizar un Tax Lease?
Esta es una de las cuestiones que conviene diferenciar de la utilidad que puede aportar el informe.
El IMV constituye una herramienta especialmente relevante para reforzar la seguridad jurídica de la calificación científico-tecnológica, pero su papel debe analizarse atendiendo a las características y a la estructura concreta de cada operación.
Por ello, más que atribuirle de forma general un carácter obligatorio para cualquier Tax Lease, resulta importante entender qué función desempeña dentro de la seguridad técnica del proyecto y cómo se integra con el resto de la documentación de la operación.
A partir de ahí, hay cinco aspectos especialmente importantes para conseguir que el IMV aporte una base sólida al proyecto.
1. Reforzar la calificación técnica desde el inicio
Pregunta clave: ¿Está suficientemente acreditado por qué las actividades desarrolladas constituyen I+D?
Utilizar una tecnología avanzada, crear un nuevo producto o desarrollar una solución propia no determina automáticamente la existencia de I+D.
La documentación debe explicar cuál era el punto de partida tecnológico, qué problema se pretendía resolver, qué incertidumbres existían, qué trabajos se realizaron y qué resultado se obtuvo.
El IMV permite aportar seguridad jurídica sobre esta calificación científico-tecnológica.
Ejemplo práctico
Una empresa desarrolla una nueva solución industrial para resolver una limitación que las tecnologías disponibles no permiten superar.
Durante el proyecto desarrolla diferentes prototipos, realiza ensayos y descarta varias alternativas hasta alcanzar el resultado previsto.
En este caso, no basta con describir el producto final. La documentación debe permitir entender qué desarrollo tecnológico se ha producido hasta alcanzarlo.
Cómo refuerza el Tax Lease: aporta respaldo a la calificación técnica del proyecto que sirve de base para estudiar posteriormente la operación.
2. Mantener evidencias del desarrollo realizado
Pregunta clave: ¿Puede demostrarse documentalmente cómo evolucionó el proyecto?
La memoria técnica explica qué se ha desarrollado, pero deben existir evidencias capaces de respaldar esa explicación.
Ensayos, versiones de prototipos, simulaciones, informes técnicos, registros de pruebas, resultados o cronogramas permiten reconstruir la evolución del proyecto y acreditar las actividades realizadas.
El Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades recoge el procedimiento relativo a los Informes Motivados Vinculantes, utilizados para aportar seguridad jurídica en la aplicación de determinados incentivos fiscales vinculados a actividades de I+D+i.
Preparar esta información únicamente al final puede dificultar la recuperación de determinadas evidencias y reducir el margen disponible para solucionar posibles carencias.
Ejemplo práctico
Una empresa afirma haber probado cinco configuraciones diferentes antes de encontrar una solución técnicamente viable, pero solo conserva información detallada de la versión final.
Acreditar el proceso experimental resulta más complejo que si existe un registro de las pruebas, modificaciones y resultados obtenidos durante cada fase.
Cómo refuerza el Tax Lease: permite que la calificación técnica se apoye en evidencias generadas durante el desarrollo y no únicamente en una reconstrucción posterior.
3. Delimitar correctamente las actividades respaldadas por el IMV
Pregunta clave: ¿Está claro qué parte del proyecto queda comprendida dentro de la calificación técnica?
Un mismo proyecto empresarial puede contener actividades de I+D junto con otras relacionadas con producción, implantación, comercialización, formación o gestión.
Todas pueden pertenecer al mismo proyecto desde una perspectiva empresarial, pero no necesariamente forman parte del mismo perímetro técnico y fiscal.
Cuando el IMV se integra en una operación de Tax Lease resulta especialmente importante identificar qué actividades, fases y periodos comprende la calificación.
Ejemplo práctico
Una empresa desarrolla y valida un nuevo prototipo industrial y posteriormente inicia su puesta en producción.
Ambas fases pertenecen al mismo proyecto empresarial, pero deben analizarse separadamente para determinar qué actividades forman parte del perímetro de I+D.
Cómo refuerza el Tax Lease: establece un perímetro técnico definido sobre el que posteriormente pueden analizarse los gastos asociados y la dimensión económica de la operación.
4. Alinear la calificación técnica con los gastos del proyecto
Pregunta clave: ¿Los gastos utilizados en la operación corresponden al mismo perímetro técnico respaldado?
El Informe Motivado Vinculante aporta seguridad sobre la calificación científico-tecnológica de las actividades, pero esto no significa que cualquier gasto relacionado con el proyecto empresarial quede automáticamente incluido.
Personal, materiales, amortizaciones, colaboraciones externas y otras partidas deben analizarse atendiendo a su relación con las actividades correspondientes.
Esta coordinación adquiere especial importancia cuando se plantea una estructura de Tax Lease I+D+i para financiar el proyecto.
Ejemplo práctico
El perímetro técnico comprende determinadas fases de diseño, desarrollo experimental y validación.
Sin embargo, el presupuesto global incorpora también costes correspondientes a implantación comercial y actividades posteriores.
Utilizar directamente el presupuesto completo supondría mezclar partidas que pueden responder a naturalezas diferentes.
Cómo refuerza el Tax Lease: ayuda a mantener la correspondencia entre las actividades técnicamente calificadas y los gastos utilizados para estructurar la operación.
5. Integrar el IMV dentro de la operación
Pregunta clave: ¿El proyecto, el IMV y la documentación económica describen la misma realidad?
El valor del Informe Motivado Vinculante dentro de un Tax Lease no reside únicamente en disponer del informe, sino en que su contenido mantenga coherencia con los demás elementos que sustentan la operación.
La documentación técnica puede delimitar determinadas actividades, la información económica identificar unos gastos y la estructura de financiación utilizar un determinado perímetro.
La correspondencia entre estos elementos resulta esencial.
En FINESE hemos explicado con mayor detalle qué es el Informe Motivado Vinculante y qué papel desempeña en la seguridad jurídica de los proyectos de I+D+i.
Cómo refuerza el Tax Lease: permite integrar la seguridad obtenida sobre la calificación científico-tecnológica dentro de una estructura técnica, económica, fiscal y jurídicamente coherente.
Antes de estructurar el Tax Lease, comprueba la coherencia del proyecto
La seguridad jurídica no depende de un único documento. Antes de avanzar con la operación conviene comprobar:
- ¿La calificación como I+D está suficientemente fundamentada?
- ¿Existen evidencias del desarrollo realizado?
- ¿Está correctamente delimitado el perímetro técnico?
- ¿Los gastos analizados corresponden a ese mismo perímetro?
- ¿El IMV y la documentación económica describen las mismas actividades y periodos?
La lógica debería mantenerse a lo largo de toda la operación:
Proyecto de I+D → evidencias → calificación técnica → actividades y gastos → documentación económica → estructura de Tax Lease.
Cuanto mayor sea la coherencia entre estos elementos, más sólida será la base sobre la que se estructura la financiación.
El papel del IMV en la seguridad jurídica del Tax Lease
El Informe Motivado Vinculante refuerza una pieza concreta del Tax Lease: la calificación científico-tecnológica del proyecto. Su valor aumenta cuando esa calificación coincide con las actividades, los gastos y la documentación económica que sustentan la operación.
Para las empresas que estén valorando durante septiembre y octubre una operación vinculada a proyectos de I+D de 2026, anticipar este análisis permite revisar con mayor margen la base técnica y documental antes de cerrar la estructura.
Si quieres analizar cómo integrar el Informe Motivado Vinculante dentro de una operación de Tax Lease I+D, puedes contactar con nuestro equipo en el 914 31 70 70 o escribirnos a info@finese.es. La valoración debe realizarse atendiendo a las características técnicas, económicas, fiscales y jurídicas de cada proyecto.
