Este tipo de deducciones pueden ser aplicadas por cualquier sujeto pasivo del Impuesto sobre Sociedades, y tienen como objetivo premiar el esfuerzo que realizan las empresas en el desarrollo de actividades innovadoras. Como máximo, esta deducción fiscal puede suponer el ahorro de  hasta un 59% del gasto incurrido en proyectos de I+D, y de un 12% en proyectos calificados como IT. De este modo, las empresas maximizan los beneficios que obtienen por la realización de actividades de Investigación, Desarrollo e Innovación Tecnológica.

En FINESE, como consultores expertos en gestión de la financiación de la  I+D+i somos capaces de identificar actividades susceptibles de formar parte de la base de la deducción más allá de los propios proyectos de I+D+i ya identificados por las compañíaspotenciando así la optimización de los beneficios fiscales obtenidos por esta vía. Además, apostamos por la consecución de la seguridad jurídica  que otorgan los Informes Motivados Vinculantes tras la certificación con una entidad acreditada por ENAC; acompañamos a la empresa en todo este proceso y demostramos nuestro expertise como consultores al identificar con precisión tanto la calificación como el gasto asociado al proyecto que va a conseguir el refrendo de la Administración.

Por último es importante que las empresas sepan que, aunque tengan pérdidas y por tanto no se puedan aplicar deducciones por I+D+i, tras la entrada en vigor de la Ley 14/2013 de Apoyo a los Emprendedores, pueden monetizar estas deducciones gracias al llamado “Cheque fiscal a la I+D+i”