Propiedad industrial e intelectual en un Tax Lease I+D: qué ocurre con los resultados del proyecto

Cuando una empresa desarrolla un proyecto de I+D, el valor generado no se limita al propio avance tecnológico. Durante el proceso pueden surgir invenciones, software, diseños, prototipos, conocimiento técnico o know-how que forman parte de los resultados del proyecto y que pueden requerir diferentes formas de protección.

Si ese proyecto se financia mediante una estructura de Tax Lease I+D, puede surgir una cuestión relevante: ¿qué ocurre con la propiedad intelectual e industrial generada durante el desarrollo?

La entrada de financiación privada no significa, por sí sola, que la empresa tenga que ceder la titularidad de sus resultados. Sin embargo, antes de estructurar la operación conviene determinar qué activos existían previamente, qué nuevos desarrollos pueden generarse y qué derechos de propiedad, uso o explotación corresponden a cada parte.

Por eso, analizar un Tax Lease no implica únicamente estudiar la financiación y el potencial fiscal del proyecto. También resulta importante definir desde el inicio qué ocurre con el valor tecnológico generado por la I+D y cómo se protege dentro de la operación.

De forma rápida: propiedad, uso y protección no son lo mismo

Antes de analizar qué ocurre con los resultados de un proyecto financiado mediante Tax Lease I+D, conviene diferenciar tres cuestiones:

  • Titularidad: determina quién es propietario del resultado desarrollado, ya sea una invención, un software, un diseño u otro activo generado durante el proyecto. 
  • Derechos de uso o explotación: establecen quién puede utilizar, comercializar, licenciar o aprovechar económicamente ese resultado y en qué condiciones. 
  • Protección: hace referencia a las medidas utilizadas para preservar ese valor, que pueden incluir derechos de propiedad industrial o intelectual, acuerdos de confidencialidad o mecanismos de protección del know-how. 

Una empresa puede conservar la titularidad de un desarrollo y conceder determinados derechos de uso o explotación. Esta explotación de activos intangibles también puede tener implicaciones fiscales específicas, como las que FINESE analiza en su contenido sobre Spanish Patent Box

Qué resultados puede generar un proyecto de I+D y cómo pueden protegerse

Un proyecto de I+D puede generar resultados de naturaleza muy distinta. No todos tienen el mismo valor ni se protegen de la misma forma, por lo que conviene identificarlos desde las primeras fases del desarrollo.

Entre los resultados pueden encontrarse invenciones, diseños, software, prototipos o conocimiento técnico. En el caso de determinadas innovaciones, la Oficina Española de Patentes y Marcas explica qué puede protegerse mediante propiedad industrial, incluyendo patentes, modelos de utilidad y diseños industriales. 

  • Invenciones y desarrollos tecnológicos, que pueden dar lugar a mecanismos de propiedad industrial cuando cumplen los requisitos correspondientes. 
  • Software y desarrollos digitales, cuya protección debe analizarse atendiendo a la naturaleza concreta del resultado y a los derechos existentes sobre el código. 
  • Diseños, prototipos y soluciones técnicas, que pueden incorporar elementos susceptibles de protección específica. 
  • Know-how y conocimiento técnico, especialmente cuando su valor reside en información, procedimientos o conocimientos que la empresa necesita mantener confidenciales. 
  • Documentación, metodologías y otros resultados, que también pueden formar parte del valor generado durante el proyecto. 

La protección adecuada dependerá, por tanto, de qué se haya desarrollado y de cómo pretenda utilizarlo posteriormente la empresa. En algunos casos será relevante registrar un derecho; en otros, controlar contractualmente su uso, limitar el acceso a determinada información o preservar su confidencialidad.

Identificar correctamente estos resultados permite definir con mayor precisión qué valor está generando el proyecto, quién debe protegerlo y qué derechos deben quedar regulados dentro de la operación.

Qué ocurre con la titularidad de los resultados en un Tax Lease I+D

La titularidad de los resultados generados durante el proyecto debe quedar definida de forma expresa dentro de la documentación de la operación. No todos los activos parten de la misma situación ni tienen por qué recibir el mismo tratamiento.

Conviene diferenciar, especialmente, entre:

  • Activos previos al proyecto, como software, patentes, diseños, metodologías o conocimiento técnico que ya pertenecían a la empresa antes de iniciar la I+D. 
  • Resultados generados durante el desarrollo, que pueden dar lugar a nuevos derechos de propiedad intelectual o industrial. 
  • Derechos concedidos a terceros, como licencias, autorizaciones de uso o explotación, que no implican necesariamente transmitir la titularidad del activo. 

La existencia de una estructura de Tax Lease no determina por sí sola quién será propietario de los resultados. La participación en un Tax Lease no obliga, por sí misma, a que la empresa que desarrolla el proyecto pierda la titularidad de los resultados generados. Esa propiedad puede mantenerse en la empresa mientras se articulan determinados derechos de uso, explotación o licencia, siempre que la estructura jurídica y contractual de la operación lo defina de forma expresa.

Dejar esta titularidad claramente delimitada evita confundir la financiación del proyecto con la propiedad del conocimiento o de la tecnología que se genera durante su desarrollo.

Qué debe quedar definido antes de estructurar el Tax Lease

Además de identificar los resultados que puede generar el proyecto, conviene que la documentación y los acuerdos de la operación definan con claridad qué activos y conocimientos existían previamente, qué nuevos resultados pueden surgir durante la I+D y qué derechos de uso, explotación o licencia corresponden sobre ellos.

Esta gestión de la propiedad intelectual forma parte de la planificación de los proyectos de investigación e innovación. La Comisión Europea recoge recursos específicos sobre gestión de propiedad intelectual, resultados y derechos de explotación a través de su European IP Helpdesk.

También resulta importante determinar cómo se protegerán el know-how y la información confidencial, especialmente cuando una parte del valor del proyecto depende de conocimiento técnico que no es público. Si intervienen universidades, centros tecnológicos, proveedores u otros terceros, los acuerdos deberían delimitar igualmente qué aporta cada participante y qué derechos pueden corresponderle sobre los resultados generados.

Definir estas cuestiones desde el inicio ayuda a que los contratos reflejen correctamente la realidad del proyecto y reduce posibles conflictos posteriores sobre la titularidad, el uso o la explotación de los activos desarrollados.

En una operación de Tax Lease, esta coherencia entre financiación, contratos y resultados tecnológicos forma parte de la seguridad jurídica de la estructura.

Financiar la I+D sin perder de vista sus resultados

Un Tax Lease I+D no debería analizarse únicamente desde la financiación o el incentivo fiscal. La estructura también debe ser compatible con la protección del conocimiento generado y con la estrategia futura de explotación de los resultados.

Definir correctamente la titularidad, los derechos de uso y la protección de los activos permite financiar el desarrollo del proyecto sin perder de vista el valor tecnológico que la empresa está creando.

Si quieres analizar cómo debe quedar definida la titularidad, el uso y la protección de los resultados de un proyecto de I+D antes de estructurar un Tax Lease, puedes contactar con nuestro equipo en el 914 31 70 70 o escribirnos a info@finese.es.

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