La financiación de proyectos de I+D exige analizar mucho más que su presupuesto o sus necesidades económicas. Cuando el proyecto pretende apoyarse en incentivos fiscales o en estructuras como el Tax Lease I+D, la forma en que se han delimitado las actividades, imputado los gastos y documentado el desarrollo adquiere una importancia especial.
Un proyecto puede presentar un componente tecnológico sólido y, aun así, generar riesgos si existe una diferencia entre lo que técnicamente se ha desarrollado, lo que económicamente se imputa al proyecto y lo que finalmente sustenta la operación fiscal.
Por eso, antes de estructurar la financiación conviene identificar aquellos elementos que podrían generar discrepancias posteriormente.
Estas cuatro claves permiten realizar una primera revisión de los riesgos fiscales asociados a un proyecto de I+D.
Clave 1. Define con precisión el perímetro de I+D
Pregunta clave: ¿Está claramente identificado qué parte del proyecto constituye realmente I+D?
El primer riesgo aparece cuando se considera que todo el proyecto empresarial forma parte automáticamente de la I+D.
Dentro de una misma iniciativa pueden coexistir actividades de investigación, desarrollo experimental, producción, implantación, formación, comercialización o gestión. Todas pueden ser necesarias para el éxito del proyecto, pero no necesariamente reciben el mismo tratamiento fiscal.
El artículo 35 de la Ley 27/2014 del Impuesto sobre Sociedades establece los conceptos aplicables a las actividades de investigación y desarrollo e innovación tecnológica.
Por ello, antes de analizar la financiación resulta necesario delimitar las actividades que forman parte del perímetro de I+D y separarlas del resto de actuaciones del proyecto.
Ejemplo práctico
Una empresa desarrolla un nuevo sistema industrial. Durante la primera fase diseña diferentes soluciones, construye prototipos y realiza ensayos hasta validar la tecnología.
Posteriormente comienza la puesta en producción, forma al personal y prepara su comercialización.
Todas las actividades pertenecen al mismo proyecto empresarial, pero eso no significa que todas deban incluirse dentro del mismo perímetro fiscal.
Riesgo que reduces: incluir dentro de la base de la operación actividades que no corresponden al perímetro de I+D.
Clave 2. Asegura la trazabilidad entre actividades y gastos
Pregunta clave: ¿Puede justificarse por qué cada gasto está vinculado a las actividades de I+D?
Delimitar correctamente el proyecto es solo el primer paso. Después debe existir correspondencia entre las actividades realizadas y los gastos que se atribuyen a ellas.
Personal, materiales, amortizaciones, colaboraciones externas y otras partidas deben analizarse atendiendo a su naturaleza y a su vinculación con el desarrollo.
El riesgo aparece cuando se utiliza el presupuesto completo del proyecto como referencia automática o cuando determinadas partidas se incorporan sin disponer de criterios suficientes para justificar su imputación.
Ejemplo práctico
Una empresa desarrolla un proyecto con un presupuesto total de 1,5 millones de euros.
Al revisar sus costes se comprueba que una parte corresponde a desarrollo experimental, mientras que otras partidas están relacionadas con actividades comerciales, implantación posterior y trabajos ajenos al perímetro de I+D.
Por tanto, el presupuesto empresarial del proyecto y la base económica relevante para su tratamiento fiscal no deberían confundirse.
Esta trazabilidad resulta especialmente importante cuando se estudian estructuras de Tax Lease I+D+i como fórmula de financiación de proyectos de investigación y desarrollo, ya que la dimensión económica de la operación debe partir de una delimitación técnica y económica coherente.
Riesgo que reduces: incorporar gastos cuya vinculación con la I+D no pueda justificarse adecuadamente ante una comprobación.
Clave 3. Documenta el proyecto mientras se está desarrollando
Pregunta clave: ¿Podría reconstruirse hoy cómo ha evolucionado técnicamente el proyecto?
Uno de los principales riesgos fiscales aparece cuando la documentación se prepara al final y no durante la ejecución.
Memorias técnicas, cronogramas, registros de pruebas, ensayos, prototipos, informes de seguimiento y resultados permiten acreditar qué problema tecnológico se pretendía resolver, qué trabajos se realizaron y cómo evolucionó el desarrollo.
La documentación económica debe seguir la misma lógica y permitir relacionar los recursos utilizados con las actividades correspondientes.
Cuando esta información se reconstruye meses después, pueden aparecer lagunas, contradicciones o dificultades para justificar determinadas decisiones.
Ejemplo práctico
Una empresa intenta determinar al final del ejercicio cuánto tiempo dedicaron diferentes profesionales al proyecto durante los meses anteriores.
Parte de la información está registrada, pero otra debe reconstruirse a partir de correos, reuniones y documentos internos.
El trabajo se realizó, pero demostrar posteriormente qué recursos estuvieron vinculados a cada actividad resulta considerablemente más complejo.
Riesgo que reduces: tener que reconstruir meses después las evidencias del proyecto con información incompleta, inconsistencias o problemas de trazabilidad.
Clave 4. Refuerza la seguridad jurídica de la calificación técnica
Pregunta clave: ¿Existe un respaldo suficientemente sólido de la naturaleza de las actividades desarrolladas?
La documentación permite demostrar qué se ha realizado. Pero existe una cuestión adicional: cómo se califican técnicamente esas actividades a efectos fiscales.
En proyectos de elevada complejidad o dimensión económica, reforzar esta calificación contribuye a reducir la incertidumbre asociada a la operación.
El Informe Motivado Vinculante constituye una herramienta especialmente relevante para aportar seguridad jurídica sobre la calificación científico-tecnológica de las actividades. El Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades establece el procedimiento para la emisión de estos informes.
En FINESE analizamos también el Informe Motivado Vinculante y su papel en la seguridad jurídica de los proyectos de I+D+i.
Riesgo que reduces: sustentar la operación sobre una calificación técnica insuficientemente respaldada o susceptible de generar discrepancias posteriores.
Cuatro sesñales de alerta antes de financiar el proyecto
Muchos riesgos pueden detectarse antes de que la operación esté estructurada.
Conviene revisar especialmente estas situaciones:
- El perímetro de I+D no está claramente delimitado.
- Existen gastos cuya vinculación con las actividades resulta difícil de justificar.
- No existe suficiente trazabilidad sobre la dedicación del personal.
- La documentación técnica y económica no refleja el mismo perímetro del proyecto.
La presencia de alguno de estos elementos no significa necesariamente que el proyecto deba descartarse, pero sí que conviene resolver estas cuestiones antes de utilizarlas como base de una estructura de financiación.
Antes de estructurar la financiación, comprueba esto
El error aparece cuando primero se decide cuánto se quiere financiar y después se intenta adaptar el proyecto a esa cifra.
La lógica debería ser la contraria: la dimensión y las características de la financiación deben partir de la realidad técnica y económica del proyecto.
Antes de avanzar con una estructura de Tax Lease I+D, conviene poder responder con claridad a estas cinco cuestiones:
- Actividades: ¿qué parte del proyecto constituye realmente I+D?
- Gastos: ¿qué costes están vinculados a esas actividades?
- Trazabilidad: ¿puede demostrarse la relación entre actividades, recursos y gastos?
- Coherencia documental: ¿la información técnica y económica describe el mismo proyecto?
- Respaldo técnico: ¿la calificación científico-tecnológica está suficientemente sustentada?
Si estas cuestiones están correctamente resueltas, la financiación parte de una base mucho más sólida para avanzar hacia el análisis económico, jurídico y fiscal de la operación.
La seguridad fiscal empieza antes de cerrar la financiación
Reducir el riesgo fiscal no consiste en revisar la operación al final, sino en construirla correctamente desde el principio. Si el perímetro de I+D, los gastos, la documentación y la calificación técnica están alineados, la financiación parte de una base mucho más sólida.
Para las empresas que durante septiembre y octubre estén estudiando operaciones vinculadas a proyectos de I+D de 2026, realizar esta revisión con margen permite detectar posibles incidencias antes de cerrar la estructura.
Si quieres analizar los riesgos técnicos, económicos y fiscales de un proyecto de I+D antes de estructurar su financiación, puedes contactar con nuestro equipo en el 914 31 70 70 o escribirnos a info@finese.es. La valoración debe realizarse atendiendo a las características técnicas, fiscales, económicas y jurídicas de cada proyecto.
